noviembre 26, 2008
El debraye del cádaver exquisito
Ps hoy fuimos a casa del titi el ever, piña, yo y obviamente titi. entonces traíamos una idea bien locochona de escribir, pintar y cantar sintiendo la música. el debraye gráfico salió bien padre. y el musical también. aquí les paso el escrito.
(cabe destacar que había 2 wamas de por medio)
POSEIDÓN (Por titi, el Ever, Piña y Waba)
Fumaba Poseidón un día bajo el mar, cuando llegó un pez y le dijo que no bebiera tanto. Entonces escribió un poema de un cadáver que bordaba cuerpos bajo pedido. Refugiado en la verdad de su luz infinitamente omnipresente, se dejó escuchar una voz que decía: "Tranquilo nene, no fue tu culpa... El gatillo se jaló solo".
Y es que los gatos se mueren sólo a veces. No hay cómo evitarlo. Mejor di no a las drogas, le dijeron a María. Porque María leyó a un poeta que escribía de una María que vivía ensimismada en sus lamentos por haber leído de una María ausente (en sus pensamientos de gloria que brotaban del infinito movimiento estelar que le rodeaba, donde cada estrella es un mundo y cada anillo entre los planetas son pensamientos perdidos, son la gloria).
Y la gloria es una golondrina, la misma golondrina que se comió al gato. Por eso se murió y ese es el misterio !Acéptalo y deja vivir! Eso es lo que Aurelio el esbelto le decía a Tintán. Pero nadie lo tomaba en serio porque hacía 2 lunas que no soltaba el vicio. Ya su mirada no era la misma, se perdía en el sombrío frío de su silencio.
No quiero seguir escribiendo, creo que no soy digno de las letras... Creo que Sartre no me leería... Y tú, ¿cómo estás?
noviembre 24, 2008
Los Lenard
Para que se pongan en contexto.
Leonor Watling (española) es una actriz equisona, que después quiso ser cantantilla. Pero decidió auto proclamarse como lo más alternativo, lo mas ondergraun sobre la faz de la tierra.
Pobrita)
Aquí está el siguiente cuento
Por Rodrigo y Waba
Los lenard son reptiles que viven en el desierto de Almería, gustan de consumir pequeños insectos. jorge (drexler) era uno de ellos, y Leonor se lo comió.
Leonor Watling (española) es una actriz equisona, que después quiso ser cantantilla. Pero decidió auto proclamarse como lo más alternativo, lo mas ondergraun sobre la faz de la tierra.
Pobrita)
Aquí está el siguiente cuento
Por Rodrigo y Waba
Los lenard son reptiles que viven en el desierto de Almería, gustan de consumir pequeños insectos. jorge (drexler) era uno de ellos, y Leonor se lo comió.
noviembre 22, 2008
la paloma está indispuesta
Esto de los sindicatos no deja nada bueno. mi paloma mensajera está indispuesta por el mal clima "hasta nuevo aviso". Habráse visto cosa más ridícula!
Estados de ánimo
Tenía ganas de leer poesía, le di al buscador y me metí al azar a la primera página que parecía no ser "preguntas yahoo". Es exactamente como me siento.
Estados de ánimo/Mario Benedetti
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Estados de ánimo/Mario Benedetti
A veces me siento como un águila en el aire.
-Pablo Milanés
-Pablo Milanés
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
noviembre 20, 2008
asi deberia verse el mundo
noviembre 18, 2008
La estrella
Anoche vi una estrella y no le dije a nadie. Estaba acostado, con la sonda proporcionándome los nutrientes nocturnos glup, glup, glup. El tubo rozaba mi muslo desnudo, más frío que de costumbre y por eso no entré al estado de hibernación. Repasaba los algoritmos que me injertaron hoy, cuando vi un punto tintineante. Pensé que era una falla de sistema y traté de reiniciarlo. Pero me contuve de manera bastante ilógica. Y la vi. Era brillante, extremadamente. Calculo que su color es aproximado al A4777888#27-E que emiten las radiaciones del cuarto de junto. Quise contarle a alguien, pero no hallaba quien. Vivo en una casa con muchas personas, y todo lo que forma parte de la vieja tradición es más bien considerado leyenda. Sin que nadie lo haya mencionado, todos sabemos que está prohibido hablar de dinosaurios-nunca existieron-, amor-ináudita falacia-, mujeres -barbaridad más grande-, Dios-eso es para retrasados-. Un pequeño sector del cuadrante 5, que la historia antigua llamó Unión Europea son los que mantienen viva la vieja historia. Hablan de luna, sol, estrellas -cuerpos que flotan en la masa interestelar, mujeres -seres dotados de órganos distintivos, generalmente propensos a las reacciones de sustancias primitivas llamadas hormonas, sexo -contacto que tenían los primitivos para reproducirse o liberar sustancias también arcaicas en su unidad central y otras barbaridades. O al menos eso me parecía cuando conocí a 45042382787483, que se hacía llamar "Bohindra". Hablé con él mientras las moléculas de mi psique se trasladaban a su territorio y mi parte material recibía mantenimiento. Y aunque no quise creerle, me invadía una sensanción agradable recordando lo que me había dicho.
Así fue como vi la estrella.
Regresé al sitio donde lo vi la vez anterior. Tenía que contarle a alguien, y se alteró tanto al verme que se acercó demasiado a mi y pegó su cara a la mía. Un disturbio general me invadió, pero no me molesté. Sabía que no podía demorar mucho, y dijo que podía regresar cuando gustara. Los antiguos son tan raros, pero quiero ver más estrellas. Y tal vez con un poco de suerte, me enseñen sus archivos y pueda saber como era una mujer.
Así fue como vi la estrella.
Regresé al sitio donde lo vi la vez anterior. Tenía que contarle a alguien, y se alteró tanto al verme que se acercó demasiado a mi y pegó su cara a la mía. Un disturbio general me invadió, pero no me molesté. Sabía que no podía demorar mucho, y dijo que podía regresar cuando gustara. Los antiguos son tan raros, pero quiero ver más estrellas. Y tal vez con un poco de suerte, me enseñen sus archivos y pueda saber como era una mujer.
Mi amigo
Me gusta rascarle la espalda al pasado, que le den cosquillas o alivie sus ansías porque son contagiosas (y no me gusta estar ansiosa). A veces lo invito a caminar después de que ha llovido, en el momento justo donde los pasos se imprimen en el suelo, pero ya no se llenan los pies de lodo. Nos gusta contemplar juntos el cielo, señalando las constelaciones e inventándoles nombres. Que yo recuerde, nos hemos peleado 3 veces. Es que a veces es bien terco, pareciera que sólo él existiera. Me molesta mucho cuando se pone así, se encorva y su rostro se torna grisáceo. Aunque tengo un poquitito de culpa porque yo lo pongo celoso y a veces me desquito con demasiada fuerza. La última vez que nos peleamos, fue caótica. Agarré una goma, y así despacito y sin hacer ruido comencé a borrarle las líneas de la frente, un pedacito de zapato, un chino alborotado. Eso ya no lo pude reparar, y a veces cuando le veo el cabello trasquilado me da un frío que creo que es culpa.
Nos gusta ir a la vereda cuando está oscuro. Atrapamos luciérnagas con frasquitos, dejamos que nos deslumbren y luego las soltamos. Me gusta cuando se acurruca conmigo, le hago piojito y a cambio me cuenta historias. Pero desde que me cambié de cuerpo, ya no me pela. No sé si ya no le caigo bien, o sienta raro que otro rostro le responda con mis pensamientos. El doctor me dijo que la aceptación llegaría con el tiempo, pero a él tampoco lo he visto. Tan atareado él, que seguramente no es mi turno todavía. Ojalá no demore, porque extraño a mi amigo.
Nos gusta ir a la vereda cuando está oscuro. Atrapamos luciérnagas con frasquitos, dejamos que nos deslumbren y luego las soltamos. Me gusta cuando se acurruca conmigo, le hago piojito y a cambio me cuenta historias. Pero desde que me cambié de cuerpo, ya no me pela. No sé si ya no le caigo bien, o sienta raro que otro rostro le responda con mis pensamientos. El doctor me dijo que la aceptación llegaría con el tiempo, pero a él tampoco lo he visto. Tan atareado él, que seguramente no es mi turno todavía. Ojalá no demore, porque extraño a mi amigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



